miércoles, 25 de enero de 2012

viernes, 6 de enero de 2012

YOSANO AKIKO

Quería compartir estos poemas, me gustaron mucho.

YOSANO AKIKO (1878-1942)





Viniste al fin
Viniste al fin, y por eso
dejé ir a las libélulas
que conservaba cautivas
entre mis cinco dedos
este atardecer de otoño.

De los innumerables escalones
De los innumerables escalones
que conducen a mi corazón
él subió tan sólo
quizás dos o tres.

El día que las montañas se mueven
El dia que las montañas se mueven ha llegado.
Aunque lo diga, nadie me cree.
Las montañas, que en otro tiempo fueron activas
entre llamas, sólo duermen un rato.
Mas, aunque lo hayáis olvidado,
creedme, amigos, que todas las mujeres que dormían
ya se despiertan y se mueven.







jueves, 5 de enero de 2012

Oscuridad




La rosa en el florero.
Opaco cuarto
de recuerdos vanos
le quitan vida.

Bestia atroz
la deja sola
la deja laxa.

Para esperar
 a la parca amiga
 que se lleve tus recuerdos.

Descubrimiento


A través de la ventana
observo 
el mundo opresor.
Causa y efecto
de deseos enterrados.

En mi faz
 se refleja la tristeza
se hace eco
de esta esclavitud innecesaria.

A veces me pregunto
¿Qué es la libertad?
¿Porque la negamos?
¿Tanto miedo nos provoca?

Crisálida que espera ser libre
 desde adentro
 romper ese capullo que
aprisiona los temores.

Lava que fluye
            de un volcán dormido
que arrasa todo a su paso
            para llegar al mar.

Morir y nacer
como el fénix.
Porque sé
que en las cenizas
encontré la Libertad
                        en las palabras.

Este poema tuvo una mención en el II Certamen Literario Nacional del Taller Literario y Asociación Cultural “Espacio de la Palabra” – 2011 
Devolución del jurado: http://espaciodelapalabra.blogspot.com/



domingo, 1 de enero de 2012

Extinción


Algo se quebró.
Se quebró como una piedra
 al ser golpeada.
Golpe ebrio e injusto.
Desparramada como semillas
alimento de los pájaros.

Piedra erosionada por el viento
que muestra un pasado vívido.

Algo se quebró.
Quedó oculto.
Como la roca que abrazan las olas
cuando galopan con el viento.
Con fuerza, estrecho
abrazo de un amante mordaz.

Extraño cada parte de ese universo extinto
que se rindió  como vasallo
a sus señores.

Te extraño
porque aprendimos a ver el mundo
con los mismos ojos
a amarlo con la misma voz
y no a olvidarlo.

Reencuentro



Me aferro a vos
como a una leyenda
esperando volver a verte.
Solo me quedaron tus palabras
en hojas amarillas.

Ya no hay vida en mi vida
voy vagando
por esta existencia opaca.
Mis lágrimas no lloran:
son de piedra.

Esta noche congelada
abrazado a tu recuerdo
me despido de mi carne.
Mañana voy a besarte.