Uno de los poemas seleccionados para la Antología Erótica
imagen tomada de internet
Te deseo entre mis brazos
para acariciar las curvas de tu cuerpo,
que huelen a cálida madera.
Rozo tus tensas cuerdas;
en este sonoro encuentro,
que provoca
se eleve mi alma.
Besan mis manos
tu boca,
que melodiosa expresa
las palabras sin aliento.
Vibra tu cuerpo en el mío
en éxtasis que nos envuelve
deseoso
de volver a empezar.











