Las palabras no se las lleva el viento. Las transporta. Cruza todas las fronteras para que en su susurro bese tus oídos.
jueves, 7 de marzo de 2013
martes, 19 de febrero de 2013
Cosas de mamá loba
Cuando
mamá loba
acuna
al lobito
la
luna en el cielo
le
guiña un ojito.
Cuando
mamá loba
le
canta al lobito
el río en el bosque
susurra
bajito.
Cuando
mamá loba
abraza
al lobito
las
flores envuelven
a
este pequeñito.
Cuando mamá loba
le baila al lobito
Gise también baila
Y baila Antonito.
Este poema está dedicado a mi sobrino Antonio Dagostino, el ángel que nos alegra la vida.
jueves, 14 de febrero de 2013
Reencuentro
Me aferro a vos
como a una leyenda
esperando volver a verte.
Solo me quedaron tus palabras
en hojas amarillas.
como a una leyenda
esperando volver a verte.
Solo me quedaron tus palabras
en hojas amarillas.
Ya no hay vida en mi vida
voy vagando
por esta existencia opaca.
Mis lágrimas no lloran:
son de piedra.
Esta noche congelada
abrazado a tu recuerdo
me despido de mi carne.
Mañana voy a besarte.
Puedo entregarme a ella (Yosano Akiko)
puedo entregarme a ella
en sus sueños
murmurándole sus propios poemas
al oído
mientras duerme a mi lado
¿será porque siempre anhelas, corazón,
que siempre enciendo una lámpara
en el naranja del ocaso?
dulce y triste
como un amor sobrecogido
por largos suspiros
de lo profundo de un sauce
poco a poco
va saliendo la luna
la tierra parece
una magnífica
flor de loto
cuando el sol se alza
sobre el paisaje nevado.
Festejemos San Valentín con poemas de amor
Como Tinaja
En los días buenos,
de lluvia,
los días en que nos quisimos
totalmente,
en que nos fuimos abriendo
el uno al otro
como cuevas secretas;
en esos días, amor
en mi cuerpo como tinaja
recogió toda el agua tierna
que derramaste sobre mí
y ahora
en estos días secos
en que tu ausencia duele
y agrieta la piel,
y el agua sale de mis ojos
llena de tu recuerdo
a refrescar la aridez de mi cuerpo
tan vacío y tan lleno de vos.
Gioconda Belli
XVIII
En las montañas otoñales
Caen las hojas de colores.
Si pudiera retenerlas,
Aún podría verla a ella.
Hitomaro
XIX
El chismorreo crece como
Hierbas en el prado
Estival. Mi muchacha y yo
Dormimos abrazados.
Hitomaro
XXVII
Mi amada me espera
Sin saber que mi cuerpo
Se quedará aquí, en
Las rocas del monte Kamo.
Hitomaro
LXIV
No sonrías para tus adentros,
Como una montaña verde
Cuando la cruza una nube.
Se enteraran de nuestro amor.
Sakanoe
Fase
Camina camina
he reencontrado
el pozo del amor
En el ojo
de mil y una noches
he reposado
A los abandonados jardines
ella llegaba
como una paloma
Entre el aire
del mediodia
que era un desmayo
le he recogido
naranjas y jazmines
Giuseppe Ungaretti
domingo, 20 de enero de 2013
CENIZAS
Desde el cuarto del hotel,
escucho tus pasos perderse en la niebla.
Tu mirada ha marcado mi piel:
llama que devora anhelos.
Cuando el sol de la noche se despierta,
y cerrás de este cuarto la puerta,
solo quedan en mis manos
las cenizas de los sueños.
escucho tus pasos perderse en la niebla.
Tu mirada ha marcado mi piel:
llama que devora anhelos.
Cuando el sol de la noche se despierta,
y cerrás de este cuarto la puerta,
solo quedan en mis manos
las cenizas de los sueños.
Vísteme
La ropa
se desprende de mi cuerpo.
La piel
tendida en la cama.
Vos deslizándote en mí
sangre que fluye.
Mis ojos sordos
respiran entrecortado.
Y vivo
cuando me vestís con tu aliento.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
AUN ESTAS (en memoria de Alberto Dagostino)
Entro en la
cocina
de la que
alguna vez fue mi casa.
Lugar
atemporal que
como arcón retuvo momentos
invalorablemente
cotidianos:
el silbido
de la pava, el mate
los bizcochos
y el pan recién horneados.
El olor a
tabaco, que tanto me gustaba
la pipa. Tu pipa.
Como pájaro hambriento
voy juntando
las migajas
del
pintoresco cuadro de mi infancia.
Cuando tu
voz es silencio en el tiempo
y tu cuerpo
descansa
en pedacitos
de cielo.
Acá te
recuerdo.
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