lunes, 25 de junio de 2012

Esos ojos


Esos ojos miran con bronca.
Bronca por el frío.
Bronca por el hambre.
Bronca mucha bronca
porque esos padres cuidan a su hijo,
paran los autos en el semáforo.

Golpea la ventanilla.
Ventanilla que refleja su carita sucia.
¿Lo limpio? en forma prepotente.
Una mano que se agita para decir no.
Una mano que a otro le da calor.
Esa mano produce bronca.
Esa mano engendra envidia.
Cambia la luz.

Vuelve a la vereda.
Y aspira, aspira.
Ya no más dolor.
Ya no más hambre.
Aspira, aspira.
No dejará de hacerlo
Hasta que esa bronca se disuelva en una nube
y encuentre la mano que a él lo cobije.